Mes: agosto 2010

  • Seguridad 2010: Las 10 señales que indican que su equipo puede ser parte de una botnet según ESET

    Seguridad 2010: Las 10 señales que indican que su equipo puede ser parte de una botnet según ESET


    No suelo montar posts sobre notas de prensa, pero está nota me ha parecido muy interesante ya que puede ayudar a los lectores de este blog a darse cuenta si su PC ha sido secuestrada por cibercriminales y se encuentra enganchada en alguna botnet.

    Las botnet, como probablemente ya sepan, son redes de computadoras que los cibercriminales dominan mediante programas troyanos, y que las usan después para delinquir, atacando otras botnets, enviando spam, realizando phishing y realizando ataques a sitios web. Las PCs infectadas –conocidas como zombies—son a veces difíciles de detectar, dependiendo del uso que les de el cibercriminal.

    Pero la gente de ESET ha realizado un compendio de 10 síntomas que deben levantar las sospechas de los usuarios, y ante su presencia, proceder a revisar con más atención el computador.

    Aquí los 10 síntomas, tal cómo los expone ESET en su comunicado:

    1. El ventilador arranca a toda marcha cuando el equipo está inactivo: Esto puede indicar que un programa se está ejecutando sin el conocimiento del usuario y que se están utilizando una cantidad considerable de recursos. Por supuesto, esto también podría ser producto de la instalación de actualizaciones de Microsoft, por ejemplo. Otro problema que puede hacer que el ventilador trabaje es el exceso de suciedad en el equipo o un ventilador de la CPU fallando.

    2. Su equipo tarda mucho tiempo para apagarse, o no lo hace correctamente: Con frecuencia el malware posee errores que pueden causar una variedad de síntomas, incluyendo que el apagado del sistema sea muy largo o directamente falle. Desafortunadamente, los errores del sistema operativo o conflictos con programas legítimos también pueden causar el mismo síntoma.

    3. Observar contenidos en su muro de Facebook que no ha enviado: Existen algunas otras razones distintas al malware o el acceso no autorizado a la cuenta para que aparezca este problema. Si ve que ocurre, definitivamente deberá cambiar su contraseña y asegurarse que el sistema no está infectado. Lo ideal es asegurarse que la computadora no tiene malware antes de cambiar la contraseña y no usar la clave de Facebook en varios sitios distintos.

    4. Las aplicaciones andan muy lento: Esto puede ocurrir porque programas ocultos estén utilizando una gran cantidad de recursos del equipo. Pero también podría ser causado por otros problemas.

    5. No se pueden descargar las actualizaciones del sistema operativo: Este es un síntoma que no se puede ignorar. Incluso si no está siendo causado por un bot u otro malware, si no mantiene los parches de seguridad actualizados el sistema se va a infectar.

    6. No se pueden descargar actualizaciones del antivirus o visitar sitios web de los proveedores: El malware a menudo trata de evitar que soluciones antivirus o de seguridad sean instaladas o ejecutadas. La imposibilidad de actualizar el antivirus o de visitar el sitio web del fabricante es un muy fuerte indicador de la presencia de código malicioso.

    7. El acceso a Internet es muy lento: Si un bot está en ejecución en el sistema para, por ejemplo, enviar grandes cantidades de spam, realizar un ataque contra otros equipos o subir/bajar gran cantidad de datos, puede causar que el acceso a Internet sea muy lento.

    8. Sus amigos y familiares han recibido mensajes de correo electrónico que usted no envió: Esto puede ser señal de un bot u otro tipo de malware, o bien que su cuenta de correo web haya sido comprometida por un atacante.

    9. Se abren ventanas emergentes y anuncios, incluso cuando no se está usando un navegador web: Si bien este es un clásico signo de adware, los bots pueden instalar este programa malicioso en el equipo. Definitivamente debe atender este problema.

    10. El Administrador de tareas de Windows muestra programas con nombres o descripciones extrañas: El uso del Administrador de Tareas requiere cierta habilidad e investigación. A veces software legítimo puede utilizar nombres extraños. Una entrada en el Administrador de Tareas no es suficiente para identificar un programa como dañino. Si bien puede ayudar a encontrar software malicioso, deben realizarse otros pasos adicionales para validar los resultados. Eliminar procesos, archivos o entradas del registro sólo porque se sospecha que es un bot u otro malware, puede resultar en que el equipo ni siquiera inicie. Tenga mucho cuidado al hacer suposiciones y tomar acciones sobre ellas.

    Ahora bien estos síntomas pueden ser originados por muchas otras causas, incluyendo la existencia de programas de descarga de archivos P2P como Ares –que desaconsejo profundamente, basándome en años de práctica como administrador de equipos. Sin embargo si nota más de uno de estos síntomas es bueno que le preste mayor atención a su PC, descarge un antivirus actualizado –ESET pone a disposición unos en su sitio web y también puedo recomendarles los de Panda o Kaspersky—o realice un diagnóstico en línea con algún antivirus confiable .

    ESO SI, DESCONFIE DE LOS SUPUESTOS ANTIVIRUS QUE SE OFRECEN SOLOS AL ENTRAR A ALGUN SITIO DE INTERNET, YA QUE SON FALSOS Y MAS BIEN CONTAMINAN SU PC.

    Una vez que esté seguro que su PC está limpia, pues abra su browser y diríjase a www.hablandodeti.com para seguir en contacto.

  • Extrañando a Mace

    Extrañando a Mace

    La lluvia que cae en este momento, sólo se mimetiza con mi estado de animo, Símbolos japoneses que leo en mi pantalla sólo arrojan dolor a mis ojos, ya hinchados de tanto extrañar. El dolor en el cuerpo ya no se siente, pero el alma encogida no permite aún una alegría. Su clara sonrisa se hizo eterna este día, aunque yo la hubiera preferido puntual y cambiante, según los caprichos del día.

    No existe partida si dos no se miran a los ojos y se dicen adiós. Por eso todos los que se van sin cumplir este ritual, realmente se quedan en nosotros. Por eso no ha muerto Shakespeare o el manco de Lepanto. Por eso Elvis sigue viviendo en las Vegas, y a las tripulaciones de los submarinos perdidos se les recuerda como en patrulla constante.

    Pero además hay gente que no sólo vive en ellas, sino también en los demás y en lo que los rodea. Seguirás viviendo en cada letra japonesa que vea, en cada artículo que lea que tenga abundancia de adjetivos y en cada origami que arranque una sonrisa a un niño. Seguirás viviendo en María Gabriela, la tuya y la mía, porque en ambas tu existes. Y aún así…¡cómo te extrañaré! Seguiré toda mi vida hablandodeti, amiga.

    Espero que este pequeño #homenajemace lo puedas leer desde el cielo, en donde si no hay internet, sé que lucharás por ponerlo.

  • ¿Qué si tengo twitter? No, pero… ¡ya estoy en eso!

    ¿Qué si tengo twitter? No, pero… ¡ya estoy en eso!

    En las mañanas y mientras voy en mi carro de un lado al otro de la ciudad, quizás dirigiéndome al trabajo o saliendo de alguna entrevista, suelo escuchar en la radio varios programas de los que se conocen como revistas, por tener una gran variedad de secciones. En uno de ellos un par de buenas periodistas se dedican a preguntarle a cuanto entrevistado se les atraviesa si ya tiene twitter y facebook. La mayoría suele tener presencia en alguna de las redes sociales y dan con gusto esos datos o sus correos electrónicos para que los posibles clientes los contacten. Pero hay un grupo especial –nada insignificante en número—qué suele contestar: No tengo twitter, pero ya estoy en eso. Y cómo una cuenta de twitter se crea en sólo 5 minutos, sin necesitar ayuda de expertos, comprenderán que lo único que una frase así demuestra es un desconocimiento total.

    Esa frase en sí misma encierra tanto que es digna de estudio. Que no tenga cuenta de twitter, ni comprenda de que se trata esa red social es más que comprensible. Pero la frase –pronunciada así, tan temerariamente—encierra no sólo desconocimiento de la plataforma, sino también una ignorancia tal –que mezclada con la arrogancia implícita—puede causar mucho daño a la imagen de quién lo pronuncia. Y es que si es pronunciada por un cocinero que se dedica en su casa a preparar banquetes, quizás sólo arranque unas tímidas sonrisas en aquellos oyentes que si saben de que se trata twitter. Pero si es pronunciada por un vocero de una empresa de tecnología, un profesional de la comunicación, o peor aún por un periodista, la frase inmediatamente sitúa a la persona en la prehistoria comunicacional –eso es como dos o tres años para atrás.

    En una especie de anorexia o bulimia intelectual, muchos profesionales de la comunicación se rehúsan a conocer la web 2.0 –quizás por que esta web se está metiendo directamente con sus bolsillos y derribándoles el modelo de negocios que siempre había funcionado—y no se molestan en conocer las virtudes de este nuevo medio o se rehúsan a aplicarlas, regurgitando todo lo que aprenden sobre ellas.

    Pero tal como se dice que “el desconocimiento de la ley no justifica su incumplimiento” aquí pasa lo mismo, ya que el desconocimiento –real o fingido—de la realidad de la web 2.0 no frenará el impacto que tiene sobre los medios y las profesiones relacionadas a la comunicación.

    Aunque no lo crean yo suelo hablar con algunos periodistas muy reconocidos en la fuente de la tecnología que aún no tienen su cuenta en twitter y hablan de eso como un fenómeno lejano. También conozco muchas empresas de comunicación que se mueren por entender como aplicar las redes sociales a favor de sus clientes. Conozco medios de comunicación que no hallan donde poner las redes sociales en sus estrategias. Y por su puesto conozco empresas que miran con avidez, las posibilidades que estas redes les ofrecen. Es sin duda una rara mezcla, a la que unos pocos encontrarán como sacarle provecho, pero que por ahora ha sido abordada de manera muy poco eficiente por algunos autoproclamados expertos en Web 2.0, con resultados mediocres para las empresas.

    Si bien el fenómeno de las redes sociales llegó hace rato, aún no están claros los modelos de negocios alrededor de ellas para los antiguos actores –agencias y medios de comunicación– y apenas algunos de los nuevos actores –como Facebook—han logrado capitalizarlas.

    Y es por eso que desde aquí, desde hablandodeti, estoy empeñado en lograr que más profesionales de la comunicación y empresas en general se animen a montarse en esta ola del 2.0, para que juntos podamos descubrir nuevos modelos de negocios que permitan a todos los actores beneficiarse, especialmente a los lectores, que se merecen poder contar con información de calidad. Espero que al menos, después de haber leído esta nota, muchos periodistas y empresas que aún no tienen cuenta en twitter, comiencen a usar el servicio y en breve estén hablandodeti a través de sus cuentas.