Mes: septiembre 2010

  • Androide en tabletas…¿Medicina para Intel?

    Androide en tabletas…¿Medicina para Intel?

    El anuncio del lanzamiento de la nueva Tablet de Samsung con sistema operativo Android ha puesto a titular a media prensa sobre la llegada del “iPad Killer” algo que sólo me provoca risa, ya que si nos basamos en la experiencia del “iPhone Killer” –titulo usado por todos para designar teléfonos que nunca superaron en ventas y trascendencia al de Apple—le hacen un flaco favor a Samsung.

    Dejenme aclarar que estoy seguro que la tableta de Samsung tendrá buena acogida, y que será un producto excelente como los que acostumbra a fabricar la empresa coreana. Pero lo que me causa gracia es la ceguera de algunos “expertos” que no se dan cuenta que Apple tiene su nicho seguro, y que Samsung creará su propio mercado. Ninguno perderá nada.

    Pero quien si pierde mucho aquí es Intel, una empresa increíble, pero que no ha sabido responder a la ola de movilidad existente.

    Samsung saca su tablet con un procesador propio de arquitectura de ARM. Apple cambia su AppleTV y elimina el procesador Intel a favor de su propio procesador, el A4 con arquitectura basada en ARM también, y de paso logra una mejora sustancial en el precio. Leyeron bien, no hay Atom ni nada parecido por allí. Intel luce desesperada por entrar al mercado de procesadores más grande del mundo y no lo logra aún. Android y el iOS le dan la espalda por razones de costos, eficiencia y buscando cierta independencia. Las técnicas de mercadeo tradicional de Intel –limpias o no—no parecen funcionar en este segmento. Intel no es el procesador para los sistemas embebidos, ni para los teléfonos y tabletas. Y este mercado requiere muchos más procesadores que el mercado de PCs y Videojuegos. En netbooks su posición no es tan incómoda, pero también están amenazados. E Intel, en lugar de jugar con Android, decide apoyar su propio sistema –desarrollado junto a Nokia.

    Aunque admiro la tecnología de Intel en procesadores de PC, la realidad es definitiva. O Intel cambia su estrategia para dispositivos móviles o perderá la batalla por el mayor mercado de procesadores que jamás haya existido.

    Así que si usan una tablet de Samsung, o una iPad de Apple, para ver hablandodeti, estén conscientes de que no tendrán un Intel inside, y quizás tampoco habrá uno en el dispositivo de al lado.

  • Más reflexiones sobre el contacto humano y los eventos 2.0

    Más reflexiones sobre el contacto humano y los eventos 2.0

    Ya que no pude asistir al evento NokiaTalk, nada mejor que tener a un enviado de confianza, el amigo @lindriago, que nos deja sus reflexiones sobre este tipo de eventos dedicados a los usuarios 2.0 y donde la conclusión es que lo mejor de los encuentros 2.0 es la parte 1.0, es decir, el contacto humano.

    El Día del Blog Nokia realizó en Venezuela el NokiaTalk, una conversación en torno a blogs, redes sociales, movilidad, contenido multimedia y todo lo que pueda etiquetarse como 2.0. Ya antes habían ocurrido en Miami y Bogotá.

    En Caracas nos pasamos ocho horas hablando de redes virtuales. Fueron variadas las experiencias presentadas, interesantes y de actualidad; además la asistencia fue bastante numerosa. Pero lo mejor del NokiaTalk fue el contacto personal.

    Encontrarse con un colega que tenía bastante tiempo alejado de las informaciones tecnológicas, conocer personalmente al compositor de una canción que alguna vez escuché en la radio y cuyo video vi en YouTube, tomarme una foto con una de las cantantes más cool de la movida rockera venezolana, a quien sigo en Twitter.

    Ese fue el mundo real del NokiaTalk. Fuera del contenido de la sesión, lo único 2.0 que conservamos en el espacio físico donde se realizó el evento fue el nic de Twitter, impreso en las camisetas de todos los asistentes. De allí que uno de los compañeros de mesa a la hora de almorzar me mirara brevemente y, sorprendido, me dijera: ¡@lindriago, yo te sigo…! y así comenzó una amena charla.

    Muchos cruzamos números de teléfonos, tanto de la manera antigua, escribiéndolos en un papel, por Bluetooth o por DM de Twitter. Nos tomamos fotos en grupo, que compartimos en Flickr o por Twitpic, en fin conversamos.

    Conversar fue interactuar, sentir las inflexiones de la voz, entender lo que dice la postura, la mirada; sentir la misma temperatura ambiental. Por mucho que se afane la ciencia en crear ambientes y realidades virtuales, aún –al menos- no existe nada que sustituya el espacio real entre dos o más personas que comparten, no solo esas dimensiones, sino su significado.

    Sí, eventos como éstos, o como los tweetups (encuentros de usuarios de Twitter en un mismo espacio físico), nos hacen recordar que las redes sociales las constituyen personas de carne, hueso y sentimientos. No somos nics, avatares, ni arrobas.

    Podremos pasar mucho tiempo hablandodeTI, pero no olvidemos que podemos conversar de ti y de mí.

    Luis Indriago, http://lindriago.wordpress.com