Pero no toda idea califica para recibir soporte por parte del instituto. Además de ser atractiva y realizable, la idea debe resolver problemas sociales y ambientales que estén presentes en todo el mundo. Además debe ser sostenible, es decir capaz de financiarse por si misma una vez echada a andar, para que pueda mantenerse en el tiempo y no tenga que depender de la filantropía.
Para escalar la idea, se puede hacer crecer el proyecto inicial, o simplemente replicarlo suficientes veces. La meta al final es que logre impactara a un millón de personas –sin tener que detenerse allí.
Además de cumplir estos requisitos, cada proyecto soportado por el instituto tiene sus propias métricas de seguimiento, para conocer su desempeño.
